Querido Ronald, querido amigo, querido compañero insustituible en nuestro trabajo de todos los dÃas, en el ILANUD, y en el sistema de las Naciones Unidas. Nos brindaste 27 años de tu vida trabajando con nosotros. Tuvimos esa suerte. Y nos parece ahora tan pronta tu partida. Desde ayer mismo a la mañana comenzamos a recibir infinidad de correos y llamadas telefónicas de amigos y amigas de paÃses de América Latina que tuvieron la suerte de conocerte, y querÃan expresarnos su cariño hacia vos, y compartir nuestro dolor.
Queremos decirte que has sido un compañero insustituible, por tu bondad y generosidad con que ayudabas a tus compañeros y compañeras de trabajo, y a todas las personas que buscaban tu consejo. Que has sido un compañero insustituible por tu entusiasmo y compromiso con lo que hacÃas. Por tu gran inteligencia, y capacidad para ver la integralidad de los problemas, y encontrarles siempre la solución más sencilla. Siempre con tu visión optimista y positiva. A todo le encontrabas la salida.
Que has sido un compañero de trabajo insustituible por tu humildad y generosidad para ayudar sin lastimar, ni reclamar méritos. Te brindabas con tanta generosidad a los demás, tal vez sin ocuparte en la misma medida de vos mismo. Querido Ronald, querido amigo, querido compañero de trabajo, de ideales, de proyectos compartidos, y de quijotadas.

